Extreme man de Salou

Autor: 
JORDI
Fecha Cronica: 
18/05/2014
Disciplina: 
Triatlón y Duatlón

Vaya por delante que a diferencia del año pasado esta vez no esperaba con ansia el día del triatlón. No había entrenado mucho, y no me sentía muy cómodo. Era como un niño que no quiere salir de la cama para ir al cole. Un niño al que le duele la tripa. No quería, y punto. Decidí tomármelo con calma, a lo que saliera, sin cronómetro ni gps. A sensaciones. Y la verdad es que no me fue nada mal. Ahí van los tiempos (y la comparación con el triatlón del año pasado en Valencia):

Natación (1900 m, este año con algo de oleaje, frente a las aguas interiores del puerto de Valencia)
Tiempo: 43:59. Tiempo en Valencia: 43:40

Ciclismo: (86 Km frente los 90 Km de Valencia)
Tiempo: 2:38:12 (32.6 km/h). Tiempo en Valencia: 3:00:21 (29.9 km/h)

Correr: (21 km, este año con algo de desnivel)
Tiempo: 1:52:41. Tiempo en Valencia 1:59:01

Tiempo total: 5:24:05. Tiempo en Valencia: 5:52:14

Me preguntaba si al menos podría mejorar mi marca del año pasado, y así ha sido. Prácticamente igual en el agua, mejor en bicicleta y mejor corriendo. Lo de mejor corriendo, me lo esperaba. Lo otro, ni de coña. Me doy por satisfecho.

Aquí tenéis la crónica de la jornada….

Esta vez me acompañaron Ana y los niños. Estábamos en un apartamento muy cerca de la linea de salida.
Quedé con Fran y con Tony el domingo a las 06:00 de la mañana. Dejamos el material junto a las bicicletas que ya estaban en la zona de transición desde el sábado por la tarde, nos pusimos el neopreno y dejamos la bolsa en guardarropía. En ese momento me despisté y ya no les volví a ver hasta justo antes de la salida. Ellos en la segunda tanda. Yo en la cuarta, a las 06:57 a.m.

Esta vez, a diferencia de lo que hice en Valencia, salí en el mogollón. Fue muy diferente. Había olas, empujones, golpes… tragué bastante más agua que el año pasado. Pero este año las boyas estaban muy bien indicadas, con un globo de unos 3 metros de altura. No me desvié nada.
Este tramo fue la gran novedad para mi. Había nadado en piscina, en pantano, en el puerto de Valencia… pero esto era diferente. Había olas. Para el resto serían “olitas”, pero para mi… olas. Cuando me acercaba al tercer tercio del recorrido me empezaron a alcanzar los que habían salido en la quinta serie. Me habían recuperado los 4 minutos que dejaban entre series. Yo, a mi ritmo. Salí del agua en 45 minutos, y con una sensación de haberlo hecho bien que me animaría para el resto de la prueba.

Me cambié, comí un plátano, bebí medio litro de isotónica, cogí la bicicleta y a pedalear. Mi bicicleta, no es una gran bicicleta. De hecho, no es ni una bicicleta media. Es una bici bastante cutrecilla. Había  ruedas de otras bicis (o lo que sea eso sobre lo que montan los “pro”) que costaban tres veces lo que me costó mi bicicleta entera.  Pero allí estaba yo. Lo importante son las piernas, y la cabeza. Y comer y beber cuando toca.

Seguí a rajatabla mi plan de alimentación: cada 40-45 minutos, isotónica. Cada 60, agua y comida. El recorrido era por autovía y bastante llano, con algo de viento cuando volvíamos. Cuando entré a Salou y ya cerca de la zona de transición vi a Ana y a los niños entre el público. Me animaron, y eso me animó. Dejé la bicicleta 2 horas 38 minutos después de haberla cogido. Comí, bebí, me cambié de zapatillas y me puse a correr. Los primeros metros, antes de salir del box ya vi que mis piernas estaban mejor de lo que esperaba.  A la salida del box, Ana y los niños animando otra vez.

Empecé a correr, sin gps ni cronómetro. A sensaciones. Cuando llevaba un kilómetro me crucé con el que iba a ser el primer clasificado (con 3h45). Vaya máquina. A mi todavía me quedaba media maratón, pero al menos no terminó él antes de que yo empezara a correr. La media maratón tenía un bucle que se repetía 4 veces. En algunos tramos te cruzabas con la gente que ya estaba corriendo, y vi a Fran y a Tony. Entre que habían salido antes, y lo que me habían sacado nadando y corriendo, me llevaban más o menos una vuelta de ventaja.  Seguí corriendo, bebiendo y tomando gel cuando tocaba, y sin parar me planté en la meta 1h51 minutos después.
Había tardado 5 horas 24 minutos en completar el triatlón. En nadar 1.9 kilómetros, pedalear 86 y correr 21. ¡Prueba superada!
Me encontré con el resto del equipo de Andandaeh, y después de comentar la prueba y tomarnos un par de cervezas (para hidratarnos), paella con Ana y los niños y vuelta a Zaragoza.

Un gran fin de semana, el segundo reto del año conseguido, y ahora… a por la montaña, que ya toca.

aquí mis tiempos

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