Entrevista a Vanesa (La Hansen)

Hoy le toca el turno a Vanesa Martinez Hansen. La Hansen. O "Vinagre Hansen", porque como decimos en el club, está más fuerte que el vinagre.

Nacida hace 36 años en Alicante y afincada en Aragón, hace poco tiempo que descubrió que se puede subir a los podiums, y le cogió gusto a hacerlo. Controla perfectamente las carreras cortas, ha corrido alguna maratón y le encantaría correr una ultra. Seguro que pronto la veremos en esas distancias. Es de las que cuando se propone algo, ese algo sucede. Se unió al club hace más o menos un año, aunque lo conoce desde hace algo más. Alegre, risueña, viajera, dinámica... Vanesa rebosa energía. Hablar con ella es como escuchar a un niño que te cuenta las cosas con mucha ilusión. Y así nos lo ha contado:

Nombre: Vanesa Martínez Hansen
Edad: 36
Lugar de Nacimiento: Alicante

¿Cómo conociste al club andandaeh?
Fue a raíz de la TMT de 25 km de 2014. No había podido correr la media de Zaragoza, y me había quedado con ganas de alguna carrera de esa distancia o similar. Así que, ya fuera de plazo, me inscribí a esa carrera, que pintaba bien. Por aquel entonces corría francamente lenta, y me junté con el segundo bucle de los que hacían la carrera de 50km (e incluso con los que venían de la de 100). Los veía mucho más íntegros que yo. Como no puedo dejar de hablar ni debajo del agua, le di conversación a todo el mundo, entre ellos Jorge el heavy con el que compartí algunos km. Nos agregamos al facebook, le di mucho la brasa con la elección de mis nuevas zapatillas, y al resto lo conocí en la maratón de Zaragoza.

¿Cuál fue el primer deporte que practicaste en tu infancia?
En mi infancia deporte más bien poco. Era muy de dibujar y leer. Alguna vez salía con la bicicleta, pero lo justo. Y más mayor, salía a correr de aquellas maneras.

¿Cuántos años llevas corriendo?
De manera regular, desde septiembre de 2010. De manera más intensiva, desde noviembre de 2015.

¿La razón por la que empezaste a correr?
Empecé a correr porque me quedé en el paro. Se me acababa el contrato con la Universidad. Yo iba a nadar, pero me daba pereza ir de Villamayor, donde vivía, a Zaragoza, sólo por nadar. Y me pareció que era más barato correr. Superado el umbral de las agujetas del primer día, proseguí con la afición.

Correr ¿Sola ó acompañada?
Depende del momento. Se me hace mucho más entretenido acompañada, y mejoro mucho los ritmos. Pero cuando necesito pensar en mis cosas y estar a la calma, pues sin duda sola.

¿Una prueba en la que te gustaría participar algún día?
Me encantaría correr algún día un maratón en una ciudad emblemática. Pero sobre todo y ante todo, algún día me gustaría correr una ultra. No sé si seré capaz ni si repetiría la experiencia, pero una vez en la vida quiero hacerlo, o por lo menos intentarlo.

Sabemos que eres buena cocinera pero... ¿Qué receta te negarías a cocinar?
Un plato que sería incapaz de comerme: caracoles. Me dan asquete y no podría con ellos.

¿Y una receta pre-carga de hidratos que nos recomiendes para el día anterior a una maratón?
Un buen plato de pasta como por ejemplo Barilla con una sencilla salsa de tomate casera puede valer. Pero me he especializado en unas pizzas caseras sin amasado (receta de Ibán Yarza) que quitan el sentido…

Entrenar con música ¿Sí o no?
Cuando salgo a correr sola, siempre. En grupo, no, y en carreras me he acostumbrado a no llevarlos, porque antes llevaba siempre. Sobre todo en las carreras cortas no tiene ningún sentido.

¿Un tracklist de 5 canciones para entrenar?
“The Test” de Chemical Brothers.
“Rock is Dead” de Marilyn Manson.
“Wake Up” de Rage against the machine.
“Lean on” de Major Lazer.
“The day is my enemy”, de The prodigy

¿Has pensado alguna vez en colgar las zapatillas?
No, definitivamente. Puede que tomármelo con más calma, pero el running ha llegado para quedarse. Sólo haré una excepción: si algún día me quedo embarazada, probablemente prefiera practicar un deporte menos lesivo y más cómodo, como la natación. Los primeros meses puede que no lo note, pero correr con un barrigón de 6 kg no tiene que molar nada. Que conste en acta que esto no significa que planee en breves ser mamá.

Tu primera carrera ¿cuándo fue? ¿Qué recuerdas de ella?
La Carrera del Ebro en febrero de 2013, la versión de 30km. Recuerdo sobre todo las charreras de mi padre, advirtiéndome de la soledad del corredor (por aquel entonces yo corría al tran tran), y me decía que no pasaba nada si tenía que abandonar. También recuerdo los nervios, y lo desubicada que me sentí nada más arrancar la carrera. Pero también recuerdo la sensación triunfal de cruzar meta tras completar el recorrido.
    
¿Una carrera para olvidar?
La Carrera del Ebro de 2015, 30km. En ningún momento tuve buenas sensaciones, acabé con el pecho muy cargado, tosiendo mucho y con dolor de esternón. Al día siguiente escupía sangre y tuve que ir a urgencias. Al final, nada grave. Me cuesta recordar nada positivo de esa carrera, ni del recorrido, absolutamente nada.

¿Una carrera para recordar?
Por la satisfacción de terminarla, mi primera maratón, en septiembre de 2013, en Zaragoza. Sobre todo porque mi padre fue a verme y estuvo prácticamente en todo el recorrido animándome. Fue increíble cruzar meta.
Por sensaciones, la Carrera del Ebro de 2016. Dije que nunca más la correría, pero quise quitarme el mal sabor de boca del año pasado, y lo conseguí, acabando muy bien y rebajando el tiempo casi una hora. El fallecimiento de un corredor tras la carrera empaña un poco el recuerdo.
Y en cuanto a “peculiar” y a la vez bonita, sin duda el maratón Blanco la jacetania de noviembre de 2015. Qué te voy a contar que no sepas…

¿Reto o retos para este año 2016?
Dos grandes retos: maratón de las Tucas en julio y Long Trail Guara Somontano en octubre, eso sí, a la marcheta. Y la TMT de 50km, le tengo ganas desde el año pasado. Va a ser chungo correr a la 1 de la tarde con toda la chicharra, pero estoy como una chota y no me frena nadie.

¿Te llama el hacer una carrera de ultra distancia?
Muchísimo, pero no este año. Este año quiero asimilar los cambios, no llevo mucho tiempo entrenando en serio y creo que hay que estar preparado para afrontar un reto de ese tipo. Sobre todo, además del esfuerzo físico, me parece esfuerzo mental increíble. Hay que estar muy fuerte de cabeza. Es cierto que soy más fuerte de lo que creía, pero creo que es razonable ir poco a poco.

¿Si tuvieras que practicar un deporte que no fuera el running cuál elegirías?
Pues sin duda alguna, la natación, me gusta mucho. Pero como te limita en gran medida, intentaría tirar hacia el ciclismo, pero soy malísima.

Sabemos que te gusta viajar. ¿Cuál de tus viajes realizados nos recomiendas y porque?
Ufff difícil elección. Cada destino tiene su encanto. Un destino que sin duda recomiendo es Perú. Me pareció un país espectacular, ya no sólo por Machu Picchu, sino también por la Panamericana, las líneas de Nazca, las islas de los Uros, Iquitos y el Amazonas… su gente, y por supuesto, su gastronomía. Madre mía qué bien se come en Perú. Y encima, es un sitio barato, a excepción del vuelo y de la entrada a Machu Picchu. Pero merece la pena, verlo en directo corta la respiración. Es uno de los países que recuerdo con más cariño.

¿Series o cuestas?
Las cuestas las llevo muy malamente, así que series. Pero casi que me quedo con The Walking Dead, Expediente X, Juego de Tronos, jajajaja. Ahora en serio, gracias a las series he ganado bastante velocidad… en llano.

Cuando subes al podio… ¿Que pasa por tu cabeza?
Me parece curioso y me entra la risa floja. Muchas veces ni me lo creo. No soy una gran atleta, y es obvio que como chica, y en pueblos pequeños, lo tengo más fácil para pillar cajón, pero admito que jamás imaginé, con lo floja que era, lograr superarme a mí misma.

Cuéntanos alguna anécdota a ser posible graciosa que te ha pasado en alguna carrera.
Sin duda alguna, la anécdota por excelencia es la de la Carrera Solidaria de la Navidad en Cadrete, en diciembre del año pasado. Era la primera carrera corta que hacía, y la primera carrera desde que había empezado a entrenar un poco más en serio. Como de costumbre, yo llevaba auriculares, aunque la distancia fuera corta. A 100 metros de meta, me adelantó la chica que yo había adelantado al empezar la carrera. Me dio rabia, pero se me quedó  cara de tolay cuando me dijeron que yo había ido la primera de las chicas todo el rato. Flipaba casi tanto como el careto que se le puso a Jorge el Heavy en meta al verme llegar, feliz de la vida y sin enterarme de que iba la primera. Ya no llevo los cascos en carreras (y menos si son cortas). La coña duró bastante tiempo…

Fecha: 
Sábado, Abril 16, 2016