Quebrantahuesos 2015 - Mi reencuentro con el oro

Autor: 
EDGAR
Fecha Cronica: 
20/06/2015
Disciplina: 
Ciclismo de Carretera

Sábado 20 de junio de 2015, 6.25 horas y habiendo dormido 4 horas o algo menos, con 10 minutos de retraso y bastantes nervios debido a un imprevisto (me había dejado las llaves del portabicis…) que me hace volver a Jaca a mitad de camino de Sabiñánigo acudo al lugar donde había quedado con los amigos, los otros guerreros azules que también van a participar. Maiki de fuego, Israel (que se estrena en la QH), Diego Dr. Gallu, Jesús Tico (que llegaría más tarde y no pudo salir con nosotros), Néstor y Carlos (que participarán en la treparriscos). Nos queda 1 hora para la salida, nos hidratamos y entre risas, comentarios, mentiras varias, y saludos a amigos y conocidos que encontramos por allí, se va acercando el momento. Visitas a los baños improvisados que nos inventamos, nos deseamos suerte todos y a las 7.30 con puntualidad británica suena el cohete.

Este año he entrenado más que ningún otro, estaba motivado y sacaba tiempo de donde no lo había para entrenar. Lo cual, y acompañado de un poco de control en la alimentación, hace que llegue con muchos menos kgs a la cita. Único objetivo: intentar mejorar mí mejor marca de 7.35h del año 2009 y conseguir medalla de oro y cajón de salida delante para próximos años (menos de 7.30h)

Al madrugar tanto, estábamos de los 150 o 200 primeros de los dorsales grises, los dorsales de los “humanos” que no tienen tiempo acreditado por debajo de 7.30h. Aun así, tenemos unos 2.300-2.400 por delante con dorsal de color. Pasamos pronto por el arco de salida, el reloj marca 6 min desde la salida de los primeros. Diego y yo habíamos quedado en intentar ir juntos, al menos, hasta Laruns (base del Portalet) y que ahí decidiríamos si terminábamos juntos o si alguno se veía mejor, tiraría para arriba a probar suerte. Nada más salir, pongo en el ojo de mira a los amigos de la UCZ ya que sé que serán buena rueda que seguir, van 5 o 6, juntos, se mueven bien en el pelotón, “intentaremos seguirlos a ver que tal..”

Salimos de Sabiñánigo rápidos, muy rápidos, pelotones grandes, pero pasamos a muchos…. A buen ritmo cogemos la autovía, Diego se pone paralelo y le pregunto que tal va, me dice, que mejor, no va a mirar el pulsómetro, “que razón tienes” pienso. Pero hay que intentar aguantar y sin ir tampoco a cuchillo, llevamos un ritmo muy pero que muy vivo. Muy pronto empezamos a cazar a dorsales de colores que habían salido delante, “esto es buen síntoma, le comento a Diego” y así sería toda la jornada, rodeados de dorsales de colores.

Vamos en grupetas enormes, normalmente Diego a rueda o muy cerca de mí, me voy moviendo entre gente y pelotones como buenamente puedo, marcando si voy a salir, atento un poco a todo, creo que hago un buen trabajo y no me despisto mucho, sólo pienso en tirar hacia delante, sin forzar demasiado pero sin dormirme. De vez en cuando miro con el rabillo del ojo o llamo a Diego en voz alta para ver si está cerca. Siempre me responde, siempre anda cerca, genial.

Llegamos a Jaca, subimos la cuesta que casi ni nos enteramos, a plato, y empieza el puerto a picar para arriba. Veo al grupeto de la UCZ delante y me digo “bien, no los hemos perdido”, nos ponemos un poco a rueda y hablamos con ellos. Llevan idea de parar tan sólo en Marie Blanque (y tan sólo si no hay demasiada gente en el avituallamiento… si no, ni eso… que cracks) Tienen a gente del club en portalet con bidones, incluso me ofrecen que si voy con ellos me pasarán bidones, gracias, pero va a ser difícil porque nosotros vamos a parar más.

 Castiello, Villanúa….. donde llegamos con una media de 38, si si, treinta y ocho por hora… sin comentarios. Es la hora de empezar a comer, una barrita.

Salimos de Villanúa, cuesta, túnel y de repente, no sé muy bien como, nos vemos Diego y yo en cabeza de pelotón, miro atrás, Diego a rueda y un pelotón que no soy capaz de saber cuantos vienen, otro pelotón a unos metros delante así que digo…… “pues vamos a tirar” bajo piñones y entre el dr Gallu y servidor enlazamos con el grupo de delante.

Continuamos a nuestro ritmo, un ritmo muy majo, sin forzar demasiado pero sin dormirnos, subimos genial, Pasando a gente. Justo antes de la curva del cuartel militar de alta montaña, veo a mi amigo David que había salido delante con cajón, charlamos un poco, nos deseamos suerte y Diego y yo continuamos para arriba. Diego me comenta que se empieza a orinar, le digo que tranquilo, que paramos en Candanchú sin problemas, parada rápida para orinar, rellenar bidones, coger algo de plátano y a terminar el Somport. Mucha gente hoy en el final del puerto, mucha animación, GRACIAS a todos por el madrugón y estar ahí.

Coronamos Somport con buen tiempo y para abajo. Le digo a Diego que intente seguirme pero que si no puede le esperaré abajo, desde el comienzo de la bajada no tengo buenas sensaciones, no sé que me pasa hoy, pero no disfruto bajando… la gente baja bien, se nota mucho ir por delante, la gente controla mucho más, paso a alguno y alguno que otro también me pasa. Llego al cruce de la carretera donde se coge el túnel del Somport, me giro y veo que baja Diego como a 10 segundos, muy bien, el gallu hoy viene con ganas de bajar ligerito jiji Bajo un pelín el ritmo para que llegue Diego y justo me pasa David como una bala, le encanta bajar. Me coge Diego y vamos para abajo, dirección Escot. Formamos un grupo numeroso en el que también viene David y bastante rápido van pasando los kms, vamos cogiendo más grupos y nos juntamos en total una grupeta inmensa. Así llegaremos a Escot.

Repecho de Escot y a por el Marie Blanque. Ese puerto mítico, ese puerto tour, al que todos le tenemos tanto respeto ya que tiene 4 kms finales muy duros, durísimos. 5 kms para ir calentando piernas que se quedan algo frías tras la larga bajada del Somport y de repente se endurece la rampa, mucho, señal que marca 4 kms a cima y ale, a apretar los dientes. En plan broma digo en voz alta “aquí empieza el infierno” y ni dios me contesta, no están para bromas….. meto todo el desarrollo, plato de 36 y piñón de 28 e intento coger ritmo de piernas, miro y veo que Diego se queda un poquito, bueno, a tu ritmo, en el avituallamiento de arriba nos vemos. Suelo dividir mentalmente este puerto en porciones de 500 mts, hago los primeros 500 mts relativamente fácil, buenas sensaciones, van pasando los metros, voy a adelantando a mucha gente, el pulso no se dispara, lo mantengo en 165-167 pulsaciones y las piernas están respondiendo muy bien. Estoy “disfrutando”, voy incluso animando a los que veo mal y hablando algo con otros participantes que voy cogiendo, algunos hablan, otros se cagan en tus “muelas…” y ni responden. Me permito a ratos hasta bajar al segundo piñón, un 25, me encuentro bien. Recuerdo lo mal que lo pasé el año pasado para subir sin desmontarme, a 180 pulsaciones y con un dolor de piernas increíble, que diferencia de sensaciones. Como se notan los kgs de menos y los kms de más. Van pasando los metros, ya se escucha al gaitero, ese sonido que suena a gloria en el Marie Blanque, corono y bajada hasta el avituallamiento. Paro, relleno bidones, como plátano y a los pocos minutos llega Diego, le relleno bidones mientras el va a por comida, visita al WC con grifería de oro que tienen allí montado y sin perder mucho tiempo, proseguimos la marcha.

Bajamos el Marie Blanque, recta de Bielle a Laruns que hacemos en una grupeta que formamos y a afrontar la ascensión reina de hoy, el largo Portalet. Un puerto que no tiene rampas excesivamente duras, pero que con sus casi 30 kms de longitud deja patente su majestuosidad.

Empezamos puerto, pongo el parcial del Garmin a 0 para ver lo que nos cuesta subirlo, ha habido años que me he tirado hasta 2,30 horas en total para subirlo. Comenzamos los primeros kms del puerto sin forzar mucho para coger ritmo, poco a poco van pasando los kms, suaves al principio. Vamos en un grupo pequeño metidos, me dice Diego que va un poco tocado de piernas, aguanta un poco… le pregunto el pulso que lleva y vamos casi iguales, pero yo de piernas me noto genial, habíamos hablado que en portalet si alguno se notaba mejor, tiraría millas para delante. Diego me dice que tire, me ve bien, casi no sé que decirle pero es lo que habíamos hablado y la verdad es que me encuentro “súper”. Le digo que no se venga abajo, que regule, y que seguramente me cogerá en Artouste. Me voy para arriba, el pulso lo llevo muy controlado y las piernas vuelan, empiezo a pasar a gente, mucha, mucha gente. Algunos que van muy justitos te miran con cara de “mamón, como vas”…… Cojo a unos andaluces que suben también a buen ritmo, se me ponen al lado y luego delante, suben el ritmo y me quedo a rueda. Van pasando los kms y seguimos pasando y pasando a gente. Voy fijándome de vez en cuando, y casi todos son dorsales de colores “buena señal”. A unos 4 kms del avituallamiento de Artouste en una rampa fuerte de repente me vengo un poco abajo, el pulso no sube pero me cuesta pedalear más, meto todo el desarrollo y me relajo un poco, pasé una mini crisis de 1,5-2 kms pero en seguida vino el avituallamiento. Rellené agua, comí plátano, estiré un poco y le cambié el agua al canario y justo vino Diego, que hace la misma operación pero en menos tiempo que yo. Salimos a por los últimos 10 kms, empezamos suaves, personalmente, no sé si es mental o que, pero siempre me cuesta arrancar de este avituallamiento, las piernas han de coger ritmo de nuevo. Seguimos para arriba y como a 4 o 5 de cima Diego me dice de nuevo que tire, que se queda un pelín. Últimos kms, en una curva de herradura me giro y veo que viene Diego como a 1 minuto, “bueno, está cerca” pienso. Gritos de ánimo del público, emoción de coronar el puerto, se me saltan las lágrimas, (casi siempre se me saltan aquí) intento que la gente no se de cuenta pero alguno lo ve y al verte llorar aun te grita más, los pelos como escarpias. Corono el puerto, miro el tiempo en ascender, 1h39 y contando que he parado 5 o 6 minutos en Artouste, buena subida, muy buena. Subimos cremallera del maillot y para abajo. Hago cálculos mentales y me salen en meta 7.10-7.20h, bueno, se puede conseguir el objetivo pienso.

La bajada muy rápida y con viento, me da un meneo la bici importante que me asusta… Decido bajar con más precaución, puede ser peligroso, en la bajada hacia Formigal la bici se lanza muchísimo, y a 80 por hora un leve meneo del aire puede suponer que salgas volando….

Túnel de Escarilla y pasado el pueblo, cogemos el desvío hacia Panticosa para ir a por Hoz. Formamos un grupito de 5 o 6 del que tiramos 2 o 3, tampoco tiramos mucho, nos dejamos llevar más bien, vamos llaneando ya esperando la subida a Hoz, la última trampa del día, 2 kms pero exigentes y con los kms y desnivel que llevamos encima, todavía pica más en las piernas…..

Comenzamos Hoz y en la primera rampa escucho por detrás “que bien te sienta el azul”, que alegría, era Diego, me había dado caza de nuevo. “Como se ha tirado este cuesta abajo” pienso entre mí jeje Pasamos el primer km, nos queda 1 a cima, bastante público animando, Diego va un pelín más justo, le animo, le digo que se ponga a rueda y que aguante, que esto lo tenemos hecho.

Llegamos al pueblo de Hoz y encaramos el descenso, llevamos agua así que no paramos en el avituallamiento (en el que por cierto, el pueblo se vuelca, hasta los niños te ofrecen agua)

El descenso de Hoz es peligroso, curvas cerradas y con bastante pendiente, bajo conservando un poquito pero rápido, al terminar el descenso me giro y ahí está el dottore, bien pegado a rueda, GRANDE! Pasamos por la alfombra de control de tiempos de chip y repecho de búbal, se nos van 3 por delante que no enganchamos y nos juntamos con otro chico, con el que bajamos a relevos hasta Biescas, iba bastante fuerte y en Biescas nos suelta de rueda. Nos quedamos Diego y yo comentando, viento de cara, ya tostadadetes……. Miro para atrás, no viene ningún grupo, bueno, paciencia, alguno cogeremos. A los pocos segundos nos pasa un grupo muy, muy rápido, le digo a Diego de meternos y así lo hacemos. Era un grupo grande y dentro se iba muy bien.

Así llegamos hasta el desvío de Cartirana, que yo, todavía no había subido porque fue novedad el año pasado y como ya sabéis, el año pasado en Artouste me retiré. Me comenta Diego que va a subir tranquilo, que el año pasado tuvo calambres aquí. Plato pequeño, desarrollo y poco a poco a por ese km. Nos pasan muchos del grupo en el que íbamos, otros ni nos pueden pasar. Nosotros a nuestro rollo, coronamos ese km y bajada ya hasta Sabi, calles de Sabi, mucho público, de repente Diego me pregunta que donde me voy de vacaciones jajajjaa “¿¿hola?? Estamos terminando la QH y me vienes con estas? Jajajaja cosas de doctores”

Mientras avanzamos por las calles hacia la meta voy buscando con la mirada a Elena y Leyre, sé que estarán antes de meta para vernos, también estará la familia de Diego. Justo antes de la rotonda, en la calle principal de Sabiñánigo ahí están mis chicas, aplaudiendo, les saludo, emoción, y para la meta, unos metros antes oigo unos gritos a la izquierda, y allí están Solve (la novia) y la hermana de Diego, también les saludamos y justo en la curva de meta veo 2 equipaciones azules que nos gritan, David y Néstor, que habían hecho la trepa.

Entramos en meta de la mano, como en 2013. El reloj marca 7.18h desde la salida de los primeros, 6 minutos menos para nosotros. Nos paramos y casi sin poder hablar, sobran las palabras, nos abrazamos. Mucha alegría, mucha emoción. Objetivo conseguido.

VIVA EL CICLISMO

Quiero agradecer en primer lugar a Jesús, alías búfalo, también llamado Tico Tico, gracias, tu sabes por qué. Si no fuera por ti, no hubiera estado aquí.

Dar mi más sincera enhorabuena especialmente a mis amigos que se han estrenado y se han licenciado como ciclistas, Israel, David, Alberto, la primera QH siempre es muy dura, pero a la vez, muy especial y también felicitar a los que han vuelto tras estrenarse el año pasado Jesús Tico y Maikel de fuego.

Y como no, especial enhorabuena a mí compañero de viaje, de tantos entrenos, ese al que acompañé en su primera QH hace 2 años, al que no pude acompañar hasta meta el año pasado pero que este año se ha portado como un GRANDE, sabiendo sufrir, y marcándose un ORO en la QH que sé que le hacía especial ilusión. Enhorabuena Diego, ya tienes 2 doctorados.

Y agradecimiento especial para mi familia, por aguantar mi afición, mis entrenamientos, mis madrugones para salir en bici…. Gracias a mis chicas Leyre y Elena – MUCHAS GRACIAS.

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