XV JORGEADA

Autor: 
TRICAS
Fecha Cronica: 
25/04/2016
Disciplina: 
Atletismo

Mis palabras hace un año recién acabada la "Jorgeada" (75 km desde Zaragoza a Huesca) fueron: ¡Muy bonita la experiencia pero no vuelvo a correrla ni loco!. Y aquí estoy, 365 días después dispuesto a contaros como me ha ido este año. Los corredores de larga distancia somos así de bipolares, tan pronto maldecimos como al momento lo alabamos. El Yin y el Yang, Goku y Vegeta....No le busquen explicación.

La "XV Jorgeada" estaba fuera de mis planes pero entre los amigos que se apuntaron, que al día siguiente no trabajaba y...¡Que quiero seguir siendo el líder de la la liga ANDANDAEH! acabé apuntándome. Tocaba volver a sufrir.

Me fui hacia la Plaza del Pilar un poco antes de medianoche (A esa hora empezaba la prueba) y ahí nos juntamos unos pocos valientes. La frase más recurrida era: ¡Siempre estamos los mismos!. andarines hay 400 pero corredores somos unos 50 y los mismos pesados de siempre. Es como una reunión familiar que se celebra cada año. Así que después de los pertinentes abrazos y fotos, se dio la salida. Nos quedaban por delante 75 km para sufrir y disfrutar.



El terreno es muy llano durante todo su recorrido por lo que hay que correr con mucha cabeza. Aunque te veas bien los primeros kilómetros, no hay que acelerar mucho el ritmo ya que la noche es muy larga. Yo decidí quedarme con mi compañero Tony, que no se encontraba bien del estomago esperando que en el avituallamiento de Zuera (km 27) se repusiera. 

Una vez repuestas las energías a base de bocadillo de jamón y dulces, emprendimos otra vez la marcha. A cabezonería no le gana nadie a Tony pero sobre el kilómetro 33 me dijo que no podía más, iba a seguir el trayecto andando y que siguiera yo solo. Con mucha pena pero sabiendo que sino se me iba a hacer muy larga la noche, me despedía de mi compañero y a un ritmo bastante alegre, seguí la aventura en solitario.

Fueron cayendo los kilómetros en la soledad de la noche. Me encontraba muy bien de piernas seguramente por las fuerzas que había reservado las horas anteriores. Los avituallamientos esplendidos como el año pasado (Geles, té, café, caldo, etc) y de vez en cuando compartías trayecto con algún compañero pero en distancias tan largas cada uno debe llevar su ritmo así que tarde o temprano nos volvíamos a despedir.

Así llegamos a la recta final antes de Almudevar (km 56). El año pasado fue el tramo más duro. Es una recta interminable en la que ves al fondo el pueblo pero éste nunca llega. Además, la otra edición me pilló de día y aún fue más duro. Afortunadamente, esta vez llevaba un ritmo bastante más rápido y pase este tramo en la oscuridad de la noche, haciéndolo más llevadero. Ojos que no ven, corazón que no siente....



Llegados a Almudevar, es un punto de inflexión. Muchos participantes al llegar aquí abandonan. Hay que tirar de fuerza mental. Aquí te obsequian con un bocadillo de panceta al calor de la lumbre, todo esto sumado a la temperatura más fría de la noche, hace muy difícil reanudar la marcha. ¡Solo los más cabezones resisten y ahí los aragoneses vamos sobrados!

Me puse el cortavientos que llevaba en la mochila y con más pena que gloria, salí hacia Huesca. Realmente es la parte más bonita del recorrido, transcurre por una zona verde y rocosa campo a través. Pero con la acumulación de kilómetros en las piernas y el amanecer cegándote, no se puede disfrutar del todo.

Cuando apenas quedaba una hora para llegar a mi destino, me encontré con mi amigo Blasco, había salido muy fuerte y ahora le estaba pasando factura. Decidí quedarme con el y llegar a meta juntos. Comparando sensaciones con el año pasado, todo era positivo. La edición anterior, la última hora la hice andando porque llevaba los tobillos hinchados pero esta vez entraba a Huesca pletórico. Se nota el año de entrenamientos acumulados.

Y justo al llegar al Cerro de San Jorge, ahí estaban mis "Pantojos" incombustibles como siempre, esperándome en meta ondeando las banderas de Aragón para felicitarme por mi santo. Esta vez estaba toda mi familia, incluidos mis sobrinos que se habían pegado un supermadrugón solo por ver en meta a su tío de Zumosol. ¡MUCHAS GRACIAS!



En el aspecto deportivo estoy muy contento de bajar una hora con respecto al año anterior y hacerlo entrando en meta con mi compañero Blasco, tantas carreras coincidiendo ya tocaba. Dar la enhorabuena a los Andarines d'Aragón por su impecable organización, a Jorge por su tiempazo pero sobretodo a SUPERTONY. Lo dejé sobre el kilómetro 35 con unos dolores brutales, con un pie más fuera que dentro de la carrera y resulta que luego me lo encuentro y me dice que es FINISHER. ¡Increíble lo tuyo, me quito el sombrero amigo!

!Va por ti PRIMO! 

Tiempo: 08:50:00
Clasificación general: 13
Participantes que acabaron: 47
                                         

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